Fotográfo del mes

Felix NADAR

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"Gaspard Felix Tournachon, conocido como Felix Nadar (París 1820-1910) es uno de los grandes fotógrafos de la Historia y uno de los primeros que supo aprovechar la fotografía como medio de expresión artística.

Nadar empezó su carrera artística como ilustrador y caricaturista, encontrando casualmente en la fotografía un nuevo medio de expresión, sobre todo porque entendió desde el primer momento que se trataba de un soporte que podía tener sus recursos estéticos, lo que no siempre fue valorado por sus contemporáneos.

Su obra gráfica se centró casi exclusivamente en el retrato, que trató de reproducir bajo unos mismos criterios estéticos derivados de la pintura. De ahí su valor artístico y su interés por evitar los tratamientos que entonces eran habituales en el retrato fotográfico y que lo alejaban de su valor artístico, como por ejemplo los retoques artificiales, el coloreado manual de las fotografías o el complemento del atrezzo. Por el contrario se sirvió de recursos puramente plásticos, como el cuidado de la composición y sobre todo el trabajo de la luz, de tal forma que sus retratos se centran en lo principal nada más, el rostro del personaje, y adquieren una valoración plástica que trasciende el mero retrato para convertirse en obra artística. De ahí su gran aportación al mundo del arte.

Nadar además fue el primero en realizar fotos aéreas desde un globo aerostático, razón por la cual se convirtió en comandante de una compañía militar de globos durante la Guerra Franco-Prusiana. Y Nadar fue también un importante colaborador del grupo impresionista, hasta el punto de ser quien facilitó la utilización de su taller como sala de Exposiciones de la famosa primera muestra Impresionista de 1874.

 

Nadar realizó un amplio repertorio de retratos de lo más granado del arte, la intelectualidad y la política francesa, tales como Charles Baudelaire. Alejandro Dumas, George Sand, Julio Verne, Edgar Manet, Eugene Delacroix, Victor Hugo, Emile Zola, Giuseppe Verdi, Gustave Courbet, Joseph Proudhon, Hector Berilos y otros muchos. La mayoría hombres, aunque una mujer se coló también entre sus retratadas, la actriz Sarah Bernhardt. No es casualidad, porque Sarah Bernhardt fue en su época una de las mujeres más temperamentales y más famosas, no sólo de Francia, sino de media Europa, y porque además le unió al fotógrafo una sincera amistad.

Su vida novelesca, acrecentaría esa popularidad. Hija de una prostituta de lujo que quiso iniciarla en su misma profesión, se vio en cambio inclinada al mundo de los escenarios donde desde muy joven demostró su valía. Aún así, los éxitos se hicieron esperar y entre tanto, se animó a seguir los pasos de su madre convirtiéndose en cortesana de postín. Curiosamente sería en ese ambiente en el que conocería al duque de Morny, hermanastro de Napoleón III, que le abriría las puertas de los principales teatros de París. Desde ese momento su fama no haría más que aumentar, influenciada sin duda por su enorme talento y por su capacidad de innovación que transformó por completo el arte de la interpretación."